DIANA RODAS NECESITA UN MILAGRO

Miami, Florida, Septiembre 2019. Escribe Hugo Marino Romero. Visitamos a Diana Rodas en un internado que atiende dolencias especiales. Ella está postrada en una cama con respiración artificial en la clínica University Plaza, dos años en otros dispensarios. El único sentido bueno que tiene es el de la vista. No puede caminar, ni mover las extremidades, no habla y tampoco ingiere alimentos. La atienden 24 horas del día. Su esposo Ovidio dijo que él suele llegar los días de semana después de las 8pm y se queda hasta casi la medianoche. Los médicos han diagnosticado que Diana padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Porque la consciencia, la función mental y las extremidades han disminuido por completo. En su rostro no hay expresión facial. Ha perdido el habla. Su enfermedad comenzó a fines del 2016. Desde esa época dejamos de ver a la hermana Diana que llegaba al santuario de Ministerios El Buen Pastor Internacional  (MEBPI) muy jovial, saludando y abrazando y deseando bendiciones a todos los que encontraba en su camino. Para su familia ahora todo es preocupación. Sus dos hijos Andezinho y Stevens con su esposa Priscila llevan en silencio el cuadro clínico que presenta su señora madre. Ellos son cristianos evangélicos, creen en la Palabra fehacientemente y tiene fe que un milagro se producirá en su progenitora. Ahora todo está en manos de Dios. Nota: (ELA, es la enfermedad de Lou Gehrig o de Stephen Hawking) es una dolencia neurodegenerativa progresiva que afecta las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal que dejan de funcionar y, por lo tanto, los músculos no reciben mensajes cerebrales, ocasionando debilitamiento muscular e incapacidad de movimiento.