Presbítero Narra-1

MEBPI

Miami, Florida, lunes 15 agosto 2016 (Escribe Hugo Marino) Todo ser humano tiene algo especial que mencionar de lo que sucedió en su vida. Pero a nivel cristiano cuando damos a conocer nuestro testimonio la narración alcanza lo más profundo de nuestro corazón hasta permitir que sea nuestro espíritu el que narre paso a paso la odisea.

Eso fue lo que sucedió en Ministerios El Buen Pastor Internacional este domingo en el servicio del mediodía. El Presbítero puertorriqueño después que fue presentado por la Pastora Lidia Rodríguez inició la prédica pero hubo un momento que dio a conocer su testimonio.

Sus palabras calaron profundamente en lo más íntimo de todos y cada uno de los asistentes. Habló sobre el milagro acontecido a su hermana, gracias a Dios y de su señora madre que actualmente tiene 99 años de edad.

Más de uno de los que asistieron al culto derramó algunas lágrimas por lo que estaba escuchando de labios del Pastor Suárez. Contó que a los 10 años murió su padre por lo que su madre decidió mudarse a Nueva York con él y todos sus hermanos.

Fuimos a vivir primero bajo el puente colgante de Williamsburg en la ciudad de Nueva York que cruza el río Este y conecta el Lower East Side de Manhattan con la Calle Delancey en el barrio del mismo nombre que cruza de Brooklyn a Manhattan.

Después tuvimos como techo un basement (sótano) que es usual en la mayoría de estados de Norteamérica. Mi madre Sixta bebía muchísimo licor. Un día llegó un Pastor, tocó la puerta, le abrieron y el siervo de Dios le dijo a mi madre: “El Señor te quiere mucho y desea verte en la iglesia”.

Al domingo siguiente mis hermanos y yo, por indicación de mi mamá, asistimos a la iglesia. Era tanta nuestra falta de entendimiento que hasta decidimos sentarnos en la primera fila. Desde esa fecha todo cambió para nosotros.

Momentos antes el Presbítero Suárez narró el milagro ocurrido a su hermana Carmen. Le llamaron por teléfono desde California para comunicarle que estaba grave y que viajara a verla y despedirse de ella.

Llegué al hospital, la vi muy mal de salud. El médico que la atendía me dijo que apenas tenía un 5% de su corazón latiendo que orara a Dios para que la sanara. Menciona que se encargó de todos los preparativos para los funerales y el sepelio.

Retornó al hospital y halló a su hermana con mejor semblante y que ella le preguntó si había visto a dos señoras que la transportaron muy lejos. Me dieron un baño mencionó y me enviaron de regreso. Suárez decidió regresar a Fort Myers.

Tiempo después uno de sus sobrinos llamó por teléfono a Israel Suárez mencionando que Carmen había mejorado de salud y que había retornado a casa. “Pensé que me iban a decir que mi hermana estaba muerta”, dijo el Presbítero.

Señaló que es importante creer en Jesucristo para que seamos salvos (Juan capítulo 6 verso 47: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna).

Indicó que el producto de los milagros es la intimidad con Dios para poder interpretar el poder de Cristo. Además, agregó: “Todos debemos tener el espíritu de evangelización”.

Israel Suárez dijo: “Predico el Reino de Dios motivado por Jesucristo y eso me convierte en Cristo céntrico”. Es mi deseo indicarles que “Tenemos que estar preparados para enfrentar el imperialismo satánico”.

Hace varios años recordamos que Israel Suárez declaró: “No debemos meternos a interrumpir un Ministerio próspero. Porque si uno no es fiel en su iglesia no será fiel en ningún lugar debido a que lleva el germen de la infidelidad”.

El compromiso con Dios es ser fiel hasta la muerte. Ser fiel de corazón porque es una de las entradas al Reino. “En los Ministerios prósperos algunos se muestran envidiosos pero lo sensacional es que el Señor nunca falla y Dios siempre bendice profundamente”.

Al finalizar el culto el Presbítero convocó a los asistentes reunirse al pie del altar y con la directora principal de MEBPI la Pastora cubana Lidia Rodríguez, en el nombre de Dios, impartieron unción y ministración. Una multitud se aglomeró.