Miami, Florida, jueves 19 de mayo del 2011 (Diseño, texto y fotos: Hugo Marino Romero) La Pastora principal de Ministerios El Buen Pastor, Lidia Rodríguez, estuvo de visita en Venezuela. En su reemplazo suelen llegar colegas de iglesias locales o del extranjero. En esta ocasión el culto del pasado jueves 12 estuvo a cargo del Pastor dominicano Elvis Sahad, un hombre de Dios que vive las 168 horas de las 52 semanas del año dedicado a la obra del Señor.

Su experiencia predicando gusta a la audiencia cristiana. Es sencillo explicando los detalles de las Sagradas Escrituras. En su país acaba de inaugurar una iglesia con capacidad para 1,800 personas. La Pastora Lidia Rodríguez fue invitada, en su momento, para que asista al evento en Santiago.

Vayamos al tema tratado por Elvis Sahad el pasado jueves 12. Antes de iniciar la prédica mencionó: “Mientras estábamos adorando, el Señor me decía que esta iglesia es profética. Lo profético y los profetas siempre están para abrir senderos donde nunca ha habido camino. Antes de Dios enviar la ley de pacto, envió a Moisés. Antes del Rey David envió al profeta Samuel. Antes de enviar a Cristo ya estaba el profeta Juan El Bautista. Y cuando fue llamado Pablo y Bernabé fue a través de los profetas”.

Los profetas -continuó- no luchan por sí mismos, sino por las naciones. A veces la batalla es fuerte y la resistencia también, porque no es un conflicto particular sino que es una guerra internacional. Dios dice, no teman porque fuisteis honorables delante mis ojos. Levántate en el nombre de Jesús.

Cambiando de tema explicó: “Fue una gran bendición cuando la Pastora Lidia Rodríguez estuvo en mi país en nuestro nuevo local. Es mucho más grande, tenemos tres servicios los domingos. Dios me dijo: Compra sillas y yo las lleno. El cristiano que cree, se goza, y más cuando lo ve. Los incrédulos se gozan menos”.

Luego se remitió a 1° Samuel 17: 1-11. Esta es la historia de David y Goliat. “El origen de todas las guerras -señaló- no es terrenal sino espiritual, todas las guerras que tengamos es el efecto de una que se desató en el cielo. La primera confrontación fue cuando satanás se levantó en esa época y ahí se inicia. Nosotros por causa y efecto estamos en batalla y enfrentamos obstáculos”.

Referente a Luzbel indicó: “No se trató de un conflicto terrenal o personal fue un problema celestial. Siempre los enfrentamientos han venido por producto de la guerra espiritual. Hay un satanás que está en contra de lo que tu tienes, y está en guerra contra Dios y como tu eres parte del ejército del Señor, esta en guerra contra ti”.

En la antigüedad siempre que las naciones se enfrentaban en una guerra no solamente era entre las naciones contendientes sino que era una lucha entre los dioses de esos países. Siempre que un país vencía a otro decían que era el dios de esa nación el que había derrotado al otro dios. 

Antiguamente los romanos tenían como dios al sol invicto, y decían que era un dios que nunca había perdido una batalla, por eso cuando Moisés se enfrentó contra el faraón, este le dijo: “Quién es Jehová, yo no conozco a Jehová”. Moisés solicitó: “Deja ir a mi pueblo a ofrecer y celebrar fiesta en los desiertos. Faraón respondía que no conocía a Jehová”. Ahí comenzó una guerra entre el Dios hebreo y el dios de los egipcios. 

Cada plaga, las 10 que Dios envió contra Egipto, fue un destrone de los dioses que veneraban en tierras de faraón. Ellos adoraban al río Nilo, Jehová se lo convirtió en sangre, rendían honores a los bueyes, Jehová los mató, y siempre el Señor enviaba algún castigo. Era la destrucción de una potestad demoníaca que tenía atado al pueblo de Dios.

Cuando los filisteos vencieron a los hebreos, y se robaron el arca, ellos entendían que su dios les había dado la victoria y ponían los tesoros de los vencidos a sus dioses Baal, Astarot en los templos. Se los ofrecían y les decían por ti tuvimos la victoria.

Los filisteos vencieron a los israelitas por causa de sus pecados y les robaron el arca y se la llevaron a su dios Dagón y decían éste ha vencido a Jehová. Se dice que cuando pusieron el arca en el templo y ellos se fueron de ahí, Dagón estaba postrado ante el arca de Jehová. Tomaron la estatua y lo pusieron de nuevo en su lugar, al otro día la encontraron con los brazos, y las piernas cortadas y la esfinge estaba en el arca de nuevo. 

Jehová puede destruir toda potestad del diablo. Israel estaba temblando. Hay que tener mentalidad de reino. En 1ra. Samuel 17. Goliat desafía a las huestes de Israel. Ellos estaban en un momento de transición y cambios. Dios mueve a su pueblo a través de ciclos y temporadas. 

Antes de Saúl -explica Sahad- Israel era un conglomerado de tribus o pueblos dirigidos por caudillos, ahora Saúl estaba llevándolos a una nación de estado. Fue un líder de transición y David era un líder de expansión. Siempre los cambios producen temores, o inseguridades, Israel estaba en ese momento. 

Dice en las Escrituras que ellos estaban en el lugar Efes-Damin, que significaba límite. Siempre que una iglesia se muda de un lugar, está en transición, Dios los lleva de un ciclo a otro ciclo, por ende, en esos cambios se levantan los gigantes. 

Cada cambio te lleva de un nivel inferior a un nivel superior, Dios te cambia para mejorar. Quizás te sientas mal porque perdiste un empleo pero yo te doy una nueva noticia, ese cambio es para promoverte y darte un nuevo nivel de gloria.

Por eso recomiendo: “Cree a Jehová y estarás seguro, cree en sus profetas y serás prosperado, cuando te falten las fuerzas o no hayan soluciones a tus problemas, entonces Jehová entrará en escena, Él es especialista en asuntos que no tienen soluciones humanas, ahí es cuando Dios empieza a actuar”.

Efes-Damin, yo estoy en transición o en el límite. Israel estaba en esa etapa. La crisis te mata o te promueve, tú decides, si te sientas a llorar o no, usted no es pobre, pobre es el diablo, no deje que nadie tenga pena por usted. Usted es un príncipe de Dios, pertenece a su ejército. 

El gigante que se había levantado era poderoso. Israel en ese entonces no tenían herreros, en esos tiempos esto era un problema, los filisteos eran expertos en la herrería pero nunca enseñaron a los hebreos esta artesanía. Goliat significa desterrado, vemos que el hombre estaba perfectamente armado, su figura era intimidante e infundía pavor. Nunca había perdido ninguna batalla, había eliminado una gran cantidad de hombres con sus brazos. 

El ejército de Israel solamente tenía dos espadas, la de Saúl y la de Jonathan uno de sus tres hijos que le acompañaban. Hablando en el lenguaje de nosotros, Goliat medía casi 3 metros, tenía una armadura que pesaba unas 125 libras. Jabalinas de bronce. El hierro de su lanza pesaba 15 libras. Goliat era intimidante. Satanás siempre se levanta para intimidarte.

Sin embargo, David fue el ejemplo para todos los israelitas, especialmente sus hermanos que no lo veían como un guerrero sino como un simple pastor de ovejas. Ese pequeño pastorcito, pero grande de corazón en su amor a Dios, gracias a Jehová logró vencer al gigante Goliat solamente con una pedrada lanzada con su honda (1° Samuel 17: 38-51).

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