(Escribe Hugo Marino Romero) Cuando se tiene verdadera fe espiritual. Se cree fehacientemente en Dios y se muestra en todo momento dedicación, surgen mujeres como nuestra Pastora, Profeta y Apóstol, Lidia Rodríguez, que creen fervientemente el alcance de la mano de Dios con verdaderos ejemplos. Esa bondad la tuvo la Madre Espiritual de MEBPI el miércoles 25 de agosto cuando acompañada del Grupo de la Cruzada Misionera visitó el Centro de Rehabilitación Integral de Mahanaím donde viven un par de centenares de hombres, mujeres y niños golpeados por las vicisitudes o avatares de la vida.

Permitamos que Memdelson prosiga con su relato: “Por la mañana salimos al Centro de Rehabilitación Integral. La Pastora Lidia comentó que la Profeta Gabriela Redondo estuvo en Nicaragua durante un mes realizando los trámites de la cuenta bancaria y todo lo necesario para la cruzada. Eso facilitó mucho nuestra misión”, mencionó.

De inmediato la Profeta nicaragüense dijo: “A Dios sea la gloria. Doy gracias al Señor y a mi Pastora por permitirme participar en esta Cruzada Misionera. Ha sido una gran bendición sobre mi vida. Vi la autoridad de Dios en Apóstol Lidia para destruir la obra de satanás. Gracias por esa enseñanza”.

En el Centro de Rehabilitación mencionan que tuvieron grandes dificultades espirituales y que sintieron como estar en la boca del infierno. Era un lugar con 200 hombres, mujeres y 24 niños a quienes les dimos ropa, zapatos y medias. Se alquiló una camioneta para llevar las cajas, las cuales estaban llenas con todo lo que llevamos. 

De inmediato la Pastora Lidia señaló: “El centro médico de Mahanaím es una casita cubierta de plástico y en condiciones muy pobres. Aquí no había muchos centavos en medicinas. Es así cómo nuestros doctores pueden darse cuenta de la obra que hicieron allá”.

La Profeta Redondo mencionó: “Ese lugar está en condiciones paupérrimas e infrahumanas. Pero había regocijo y alababan a Dios. En ese centro hay muchos niños abandonados, violados y abusados. Hay el ejemplo de un niño con manchas en la cara, y fue como resultado de que su propio padre lo quemó y abusó de él, luego lo arrojó en un terreno”

La sierva Rodondo continúa: “Lo recogieron  y lo llevaron al centro de Mahanahí. Deseo decirles que la gloria de Dios se manifestó en todo momento, la Pastora Lidia ministró, hubo sanidades. Se les entregó ropa, zapatos y lo que quedó se le dio a los Pastores de la zona para que lo repartieron entre los miembros de sus iglesias”.

EN LA CANCHA DE LA DALIA

Memdelson dice que después de terminar el trabajo en el campamento de Mahanaím, en horas de la noche. Fueros a la Cancha de la Dalia, el único lugar grande del periplo que realizaban en el cual nuestra Pastora iba a predicar y ministrar la Palabra de Dios. Asistieron varios centenares de personas. “Tuvimos victoria en ese lugar a pesar de que hubo muchos ataques del enemigo”, Indicó. Estuvo el alcalde de la Dalia (hermano de la Profeta Redondo). Por primera vez en su vida se sentó a escuchar la prédica. Dijo que solamente iba a ceremonias políticas.

La Pastora Lidia subrayó: “Ahí fue cuando pude constatar que la mayoría de los pastores son sandinistas. Llevaban en sus taxis la foto del (Ché) y debajo estaba yo”. Continúa Medelson “El camino de recorrido entre la Dalia y Matagalpa es de hora y media. Una carretera en pésimas condiciones y montañosas. La Pastora subraya: “Nunca en una cruzada había sentido tanta unidad espiritual como en esta Cruzada Misionera y fue la más grande”.

Salimos de la Dalia a medianoche dice el presidente de Misiones: “De repente sentí un ruido y percibí de inmediato que era problema con un neumático”. Le comunique a la Pastora Lidia y ella me dijo: “No te preocupes que Dios nos llevará hasta Matagalpa”.

Llegando a la ciudad la goma comenzó a sonar más fuerte, nos detuvimos al lado de un foco de alumbrado público y todos los ujieres comenzaron a cambiar la llanta. Eran la 1:30 de la madrugada. Poco después arribamos al hotel complemente extenuados y con un apetito inmenso. Todo estaba cerrado.

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