“En esta ciudad estuvimos el jueves 26 -dice el hermano Memdelson- es un lugar bello, con muchos paisajes y está cerca del puerto de Corinto”. Agrega que en la carretera de Matagalpa y Chinandega había derrumbes de rocas. “Comenzó a llover y tuvimos que detenernos para cubrir las cajas. Después teníamos que terminar las labores cristianas en Chinandega y retornar a Managua lloviera o no. Se emplean tres horas de camino de regreso”, explicó. 

Según Profeta Gabriela Redondo: “El Pastor David Eduardo Romero, del Barrio Gracsa en Chinandega, de la iglesia Misericordia de Dios, cantó y oró al Señor. Llegaron delegaciones de Corintos; del Viejo y de León. Hubo muchas sanidades. Su iglesia es completamente cerrada, no hay ventanas, piso de tierra, sin puertas. Esa noche asistieron varios centenares de personas la multitud llegaba hasta las afueras de la calles aledañas”.

Señaló asimismo que: “Se les entregó ropa, zapatos, cepillos de dientes a todos los infantes. Fue un evento muy hermoso. Llegamos temprano a las 3 de la tarde y los niños dijeron muchos versículos de memoria. Hicimos una dinámica en que todo niño que pasaba a dar su texto bíblico memorizado se le entregaba su par de zapatos”. Luego agradeció a todos los miembros de MEBPI que donaron los zapatos y la vestimenta, esto fue como sus navidades para ellos, se les veía el rostro de felicidad. La gloria de Dios se movió en ese lugar”.

La Pastora Lidia dijo: “Esa noche la tía de Ada, integrante de nuestra iglesia, fue sanada del estómago. Toda su familia estuvo presente. Esa iglesia es completamente cerrada, no tiene ventiladores”. Explicó que la salvó el dispositivo alérgico que llevó: “Porque me ayudó a tener una buena respiración”.

El Hermano Memdelson habló del testimonio de cómo nuestra iglesia ayuda en las misiones. “En ese templo el piso es de tierra, y se mantiene húmedo cuando llueve. Se le dejó al Pastor dinero para que pusieran piso de cemento a la iglesia. El ya envió noticias de que ya hicieron ese trabajo”. 

Nuestra Madre Espiritual subrayó: “Le dije al Pastor David, cuando vea el piso hecho de la iglesia, les vamos a enviar dinero para seis ventiladores de pared. Cuando pongan los ventiladores y me manden fotos, les mandaremos para que pongan las puertas. El es un hombre muy trabajador y  grandemente espiritual. Hicimos en esa iglesia un trabajo tremendo, con mucha sanidad y ministración”.

Otro testimonio que dio la Profeta Redondo fue que el Pastor de esa iglesia le dijo que la comunidad completa está con gozo después de nuestra visita. Todo el trabajo del embaldosado lo hicieron los hombres de la comunidad, no los de la iglesia. Ellos llegaron a ponerse al servicio de la iglesia. Termínanos de ahí como a las 10:30 de la noche bajo una tormenta de agua.

Memdelson narra que a pesar de la lluvia emprendieron camino de regreso su base en la capital nicaragüense y que llegaron a Managua un cuarto para la una de la madrugada con mucho apetito, cansados. Los establecimientos de comida ya estaban cerrados. Es costumbre de los capitalinos en ese país. A las 11 de la noche no hay restaurante abierto.

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