Miami, Florida, lunes 30 de agosto del 2010 (Escribe Hugo Marino Romero) La visita del Pastor dominicano Dr. Fernando Belliard y sus prédicas iniciadas el jueves 26 continuaron este domingo a la mañana. En breve entrevista dijo a este cronista: “Este es el año del avivamiento, el año de las cosas sobrenaturales, somos creadores de lluvia y bendición. Dios ha levantado esta iglesia para cosas inimaginables. Pronto volveré a visitarlos porque para el Señor  no hay tiempo, mil años es como un día y un día como mil años. Es posible que estemos de regreso antes de fin de año. Le garantizo que aunque yo me voy de retorno a mi país Jehová se queda en Ministerios El Buen Pastor Internacional”. 

Luego subrayó: “Mi mensaje para el pueblo de MEBPI, es decirles que hoy es el día que estamos subiendo a un Nuevo Nivel de Fe, ni un paso atrás sino adelante porque somos conquistadores. A los siervos jóvenes kes digo que sean fieles y verán la gloria de Dios”. Y Luego se refirió a la nueva adquisición. A lo que va a ser el nuevo templo. Ahora propio después de más de dos décadas de encomiable esfuerzo cristiano de la Pastora, Profeta y Apóstol Lidia Rodríguez. Esto brinda alegría y sonrisa a Dios.

Pero sigamos paso a paso los acontecimientos de la prédica del mediodía del domingo. Lo primero que dijo fue: “Repitan conmigo por favor, bienvenido Espíritu Santo. Necesitamos más de ti dígale. Necesitamos un poco de tu Santo Espíritu. Queremos salir en esta mañana. Con el poder para derribar a los gigantes que están afuera”.

“Señor, necesito esa unción que tenía David… yo la quiero para derribar a esos gigantes que se me presentan cada minuto, cada día, cada mañana. Decláralo con tu boca. Necesito el poder para vivir en victoria. Iglesia, tiene que acostumbrarse a declarar palabra poderosa en tu vida. Deseo que entiendas esta palabra”.

Dile: “Yo tengo la victoria que está en el cielo”. Y ahora repitan conmigo: “Declaro autoridad que viene de lo alto”. Mencionen: “Señor, aquí está tu Espíritu Santo”. Y de inmediato el Pastor Belliard respondió: “No tengo duda. El Señor está aquí en esta iglesia”.

Solicitó que el Departamento de Comunicaciones ponga en pantalla fotografías del próximo nuevo templo. Luego mencionó: “Dile a tu hermano que está a tu lado… Si tú supieras quién soy yo en Cristo Jesús”. Y solicitó Números 14:24.

Cuando estamos dando palabras buenas todos están contentos. Pero cuando el que predica habla palabras fuertes, entonces el Pastor anda mal. “Sería incapaz de traerte una palabra que pueda herirte. Jamás lo haría”.

Lo que sé es que la palabra de Jesucristo es como una medicina que se aplica y pica o arde pero sana a los dos o tres días. Luego viendo la foto gigante del futuro templo de Ministerios El Buen Pastor Internacional dijo: “Oraba anoche por esto. Y esta madrugada también oré”.

Por eso les digo: “La palabra que Dios trae para ustedes en esta mañana tiene que ver con el nuevo edificio de MEBPI. También con la vida de cada uno de ustedes. “Antes de que vieran esto, -dijo- “Ya Dios me lo había enseñado”.

Dios es experto en dar lo que no queremos. Un día le dije… líbrame de ser Pastor. No allí estoy pastoreando. “Lo que tú no quieras es lo que Jehová te va a dar”. ¿Qué paradoja tiene esta vida?  Y leyó “Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión”.

De inmediato dio gracias a Dios: “Yo hablo y tú enseñas Señor”, mencionó. Ordeno la reverencia a la posición de la palabra y declaro que ningún espíritu estorbador tocará tu mente. En el nombre de Cristo Jesús. Recibe esta palabra con humildad. Hoy vamos a sellar una palabra.

Preguntó: ¿Cuántos saben en esta iglesia que cada domingo Dios habla como Él quiere?… Él vive diciéndonos qué es lo que tenemos que hacer. Quiero tratar de esta palabra con temblor y temor porque es una palabra que va a ir directamente a tu conciencia. Hay palabras que van a tu espíritu o a tú corazón. Pero esta va dirigida a tu conciencia.

Explicó: “Lo que hacemos hoy, es un decreto de mañana”. Cuando uno duerme está como muerto. El Señor una vez me dijo: “Te enseñaré a morir cada noche para que aprendas a resucitar cada mañana”. Lo que Dios te entrega en la iglesia es tesoro que va a tu bóveda (cerebro).

Estamos acostumbrados a que vivan diciéndonos cosas. Pero es importante ver que Dios nos entregue lo que es para nosotros. Que nos lo entregue en nuestras manos. Por eso, recalcó: “Esta iglesia está diseñada para ser un templo más que victorioso… ¿Qué es lo que Dios quiere que nosotros aprendamos hoy? Y se refirió nuevamente a Números 14:24.

Cada vez que el Señor te va a dar algo es índice que donde está Dios uno va a ver cosas grandes. Jehová te va a confirmar. El espíritu que Adonai desea que tú adquieras es el espíritu de éxito, de conquista.  

Hay gente aquí con otro espíritu… de envidia… murmuradores… chismosos. El que es así no podrá seguir a Jesús. ¿Qué desea Dios contigo?… que sueltes tu mentalidad del desierto y que entiendas que la vida son escalones espirituales. Cuando te convertiste subiste un escalón. Cuando vienes a esta iglesia de ti depende si subes un nuevo escalón. Dios quiere que tengamos un espíritu de hombre o mujer bendecidos.

Que se me vea en el rostro que soy un conquistador. Si hace mucho tiempo que estás luchando con las mismas cosas. Es hora de que cambies tu actitud interior y la exterior. Hay gente que cambia por dentro, pero por fuera siguen iguales o viceversa. Dios nos dice que es necesario que cambiemos lo de adentro y lo de afuera.

Cuántas cosas han sido capaces de arruinar tu vida, Cuántas veces las has llamado malas decisiones a tu mala suerte. Por eso le digo a los siervos: “En los momentos difíciles de mi vida lograron amargarme y deprimirme. Si el enemigo fue capaz de matar, destruir. Si el ladrón es tan hábil para robarnos el gozo y dejarnos angustiados. Yo le digo a la iglesia, escucha bien lo que tengo para ti: “A mí no me importa lo que el diablo me hizo, no lo que las tinieblas me hicieron. No me importa las veces que quise arrojarme desde un automóvil por un puente. Lo que me importa es que Dios me hizo victorioso en Él”.

Explicó que lo ocurrido con la nueva iglesia primero Dios se lo revela a la Pastora Lidia Rodríguez. No a él ni a nosotros. Enfatizó que la primera Profeta de este templo es ella. No tú ni yo. Lo que deseo recalcarles es que dependes de Cristo. Dependes de su bondad, de su misericordia. La riqueza del impío le pertenece al justo.

Sabes quién es la garantía ante Dios… tu fe. Por eso enfatizó: “Esta iglesia no será reconocida por el boulevard. Será reconocida por los milagros. Ese nuevo templo al que vamos no será reconocido por lo que fue antes. Esa zona será reconocida por El Buen Pastor que se va a instalar allí. Esa zona será bendecida porque Dios se va a estar allí.

Josué y Caleb no fueron gente normales. Los extraordinarios, no somos gente normal. Cuando tú caminas y eres extraordinario la gente te mira raro. Se te ve diferente. Los extraordinarios piensan diferente a los ordinarios. Los conquistadores caminan con pasos firmes.

No importa el gigante que se aparezca en tu vida. Si lo miras con mirada humana te vas a sorprender pero si lo miras con la mirada de Dios, ellos se van a sorprender de ti. El pueblo de Israel dependía del maná, pero ellos sabían que era un tiempo de transición para entrar rápidamente en la tierra prometida que fluye leche y miel… Qué lindo es decirlo.

Dios hace cosas incomprensibles en nuestra mente. Uno no lo entiende. Es que Dios no te hizo para que lo entiendas el Señor te hizo para que le obedezcas. Los conquistadores no preguntan cómo es que han llegado a hacer las cosas. Simplemente te someten.

Se refirió a Isaías 55:9 que indica: “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos”. Lo que tú piensas hoy Dios no lo está pensando mañana. Tú y yo somos los protagonistas del avivamiento en esta ciudad.

Tienes que mover tu cuerpo, tu alma, tu espíritu hacia el destino de grandeza que Dios te preparó de antemano. Hoy es tu día pero Jehová te dice: “De ti depende ser un conquistador o ser un perdedor”. Deja de dar vueltas en la miseria, deja de dar vueltas en el desierto. Aléjate de las personas que no te suman. Deja de recibir cosas que no te edifican. Deja de escuchar palabras que solamente traen quejas y derrotas.

Es hora que seas la persona que Dios quiere que seas. Basta de desierto. Iglesia, proponte como Josué y Caleb. Entrar en la tierra que te pertenece. No busques el lugar que no te pertenece. Hay una tierra que es tuya, que es tu herencia. Hasta cuándo estarás permitiendo que otro se lleve tu bendición. Dile a tu hermano que está a tu lado: “No te conformes con migajas”.

Estoy abrazando la Palabra. Y le reclamo mi promesa. La fe es acción. Cuando tú no comprendas estas cosas entonces Dios comenzará a obrar en tu vida sobrenaturalmente. Entrará una expectativa en tu vida de que el Señor hará algo contigo. Di conmigo: “Dios me a abrir una puerta hoy que nunca jamás se cerrará”.

Se acercó La hermana Eda Arteaga para proféticamente pedir se lea Deuteronomio 10:11 que señala: “Y me dijo Jehová: Levántate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres que les había de dar”. De inmediato el Pastor Belliard exclamó: “Dios selló la palabra”.

Pidió repetir: “Señor perdóname, porque yo he retrasado mi bendición. Señor perdóname porque he perdido mucho tiempo preguntándote. Ya no te voy a preguntar. Yo voy a entrar. Tengo autoridad para entrar. Soy linaje escogido. Sacerdocio real. No soy cualquier cosa. Soy uno que tiene otro espíritu, diferente al de los perdedores”.

Y comenzó a cantar al compás del piano de la hermana Ana González… “Tú eres mi Cristo. A Él sea la gloria… Por siempre. Amén”. Luego dijo: “Sabes lo que Dios quiere contigo en esta mañana, es que dejes de ser un espectador y te conviertas en un protagonista de su gloria”.

Hoy no es cualquier día. Hoy es un día de conquistas. Es un día donde Dios ye está diciendo: “Ya basta de mirarte el ombligo. Basta de mirar tus defectos, tus incapacidades, de mirar al otro. Si yo te hice, tú no eres semejante a otro. Tú eres semejante a mí. Tú no eres cualquier gente. No eres cualquier cristiano”.

Dios nos está motivando esta mañana. Nos está diciendo: “Es necesario que tu mentalidad sea cambiada. No podemos irnos al nuevo lugar con la misma mentalidad ni con pensamientos desérticos”. Deseo decirles que yo me dispuse ser un conquistador. Pero lo primero que conquisté fueron mis pensamientos; mi autoestima que estaba en el suelo.

Aquí hay mucha gente que necesita obligatoriamente dar pasos hoy. “Los mejores sueños no están en la iglesia. Los mejores proyectos no están en la iglesia. Las mayores bendiciones no están en la iglesia. Están todas en el cementerio. Porqué, porque en el cementerio están muertos los hombres con grandes sueños, bendiciones proyectos que nunca los pusieron en las manos del Señor”.

El Señor dijo que después de ser salvado tengo una promesa para ti. Frente a tus ojos. No seas miope. Están allí. No hay nada en esta tierra que yo no le haya pedido a Dios y que Él no me haya dicho: “Pero hace rato te la entregué”.

Culminó la prédica el Pastor Fernando Belliard subrayando: “Cuando tu Pastora da una palabra es porque la tiene. Cuando ella dice sano eres y así es. Cuando te dice que estás esperando bebe, es verdad. Porque ella sabe lo que es la unción”. Ella acompañada de Jehová pastoreó, ministró y ungió al pueblo de Dios en Ministerios El Buen Pastor Internacional.

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